Polvo
Polvo “Arrepiéntete y cree en el evangelio”. Esas palabras del sacerdote, en el miércoles de ceniza fueron una sentencia para nuestras vidas. No fue que hiciéramos vida el evangelio, sino que te arrepentiste de nuestro juramento ante el altar. A leguas se veía que ya lo habías pensado: mal humor, discusión, indiferencia son los patrones del distanciamiento. Y así como en el poema de Benedetti, abandonaste a su suerte mi desafortunado amor y te marchaste. Poco a poco se fue degradando hasta convertirse en polvo. Sin embargo, mi amor no es Fénix y no resurgirá de las cenizas. Bravao, N., De escritos sin par…