Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2025

The Life of Alien (one approach)

Imagen
The Life of Alien (one approach) I can assure to you that it is the truth. A time before there existed a man, there was a strange man. Maybe he is still alive, but it does not matter. The fact was that he could not identify himself with any place he was in. Whether it was his house, his work place, his school, the sidewalks of the streets or the streets themselves, all places seemed strange to him.  The places were not responsible for this. In spite of the fact they were so beautiful, he felt strange in them. He felt like a foreigner in all the places he visited. The problem was he could not recognize himself in any place. “It is”, he thought, “because I do not belong anywhere”. The reader must be thinking by now that he was a crazy man, but I am not quite sure about it, because he used to be a respectful person, he used to help people in trouble and he was a polite man too. Thus, at the first sight, he did not look like an insane person. I think neither people nor madness were the...

El par de zapatos

El par de zapatos Mi trabajo es muy difícil y poco valorado. Tengo que estar de un lado para otro todos los días. Siempre tengo que batallar con la suciedad del piso y aguantar sobre mí pesados cuerpos, pisotones y la falta de higiene de mucha gente. Se reconoce el esfuerzo de las personas que caminan. Hasta Machado escribió: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”; pero yo me pregunto ¿el caminante podría hacer camino al andar sin su par de zapatos?  N. B., Objetos animados…

Consejo

Imagen
Consejo El forastero había caminado durante varias horas por la montaña. La tormenta y la nieve habían hecho más tortuoso su andar, pero él tenía un propósito fijo: llegar a la cima y ver el amanecer al día siguiente y nada lo impediría. Unos aldeanos, al verlo por el camino, le aconsejaron: –Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer.  El forastero les contestó: –Agradezco su hospitalidad, pero tengo una misión y no puedo detener la marcha.  El fuereño continuó su camino y entrada la noche fue sorprendido por una manada de lobos hambrientos que lo devoró vivo.  Norah Bravao, Escritos mortecinos…

Tic tac

Tic…tac Lo he pensado mucho, pero no encuentro la solución. Le doy vueltas en mi cabeza. Escucho los engranajes de mi cerebro hacer tic, tic, tic, para resolver la encrucijada, pero no hay opción. Saco el revólver de mi escritorio y lo pongo debajo de mi mandíbula. La decisión está tomada. Mi cerebro hace tic, tic, tic, tic, tic, tac.  Bravao, Norah, Escritos mortecinos…

Dudas

Dudas  Estoy seguro de que me quieres, aunque nunca me lo has dicho. Tu personalidad es fría. Al principio pensé que solo eras así conmigo porque no te gustaba. Tiempo después supe las heridas de tu infancia y todo tuvo sentido.  Recuerdo tu mirada esquiva y tu risa nerviosa cuando nos conocimos. Decías que te daba pena estar cerca de mí, pero no sabías por qué. Aun con pena, no te apartabas de mí y yo avancé hasta convertirnos en la pareja que somos. Sé que me quieres. Mis dudas son ¿qué tanto?, y más ¿para qué?  Bravao, N., De escritos sin par…

Huelga afectiva

Huelga afectiva Todo parece indicar que estoy curado. No me duele el corazón. No te extraño. No me pongo mal cuando visito los lugares que frecuentábamos ni cuando alguno de nuestros conocidos me pregunta por vos. Las heridas del pasado se convirtieron en aprendizaje. Al final, me enseñaste una gran lección: aprendí a perder. Te agradezco, Nadia.  La tranquilidad surgió como fruto del desapego. Así como escribiera el poeta: “... vida, estamos en paz”. Aunque tengo en alta estima su cariño Jimena, Naomi y Paola, por ahora me declaro en huelga afectiva.  N.B., Escritos para el sosiego desde el desasosiego… 

Miércoles con "M" de muerte

Hallazgo De golpe, percibí un nauseabundo olor a podrido. Me hizo toser en repetidas ocasiones; busqué la fuente del hedor; encontré, en un rincón de la bodega, un cuerpo humano devorado por ratas. No soporté más y vomité junto al cadáver. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, al mover el cuerpo carcomido por los roedores, reconocí mi rostro desfigurado. Miré mi antebrazo y noté la “X” qué traía tatuada. Estaba muerto. Acto seguido surgió del piso una sombra que me devoró. Norah Bravao, Escritos mortecinos…

Escritos sin par

Conexiones Casi no nos vemos. Difícilmente coincidimos. Nuestros caminos parecen dos líneas paralelas que nunca se tocan en el infinito. Sin embargo, cuando el destino se cansa de su ritmo indomable y providencialmente nos encontramos, nuestras miradas se cruzan en un juego de complicidad que solo vos y yo entendemos, el cual usualmente termina con sonrisas mutuas. Solo son momentos, instantes: de lo bueno, poco. Recargamos fuerzas para seguir con nuestros caminos. El resto del tiempo nuestra conexión continúa preguntándonos: ¿dónde andarás?  Bravao, N., De escritos sin par…