Cotidianidades



Escena 1

Si bien el Filósofo escribió que el hombre tiende a la felicidad, cuando la alcanzamos (si es que la alcanzamos), ¿cuánto tiempo nos dura? 

Uno después de varios intentos, va obteniendo los frutos de su trabajo. 

Descuelgas el teléfono y por fin después de un proceso de meses, personal de la oficina de recursos humanos te notifica que has sido seleccionado para ocupar el puesto directivo al que aplicaste. Dejas atrás la nubosidad de las dudas económicas, que siempre arrastran problemas familiares. 

Luego de colgar, miras a tu mujer y le das la buena noticia. Ella te abraza y te besa. Nuevas oportunidades se vislumbran en el corto tiempo. 

Después de un día extenuante de trabajo, llegas a tu casa. Tu mujer te recibe amorosamente con un plato de comida caliente. Disfrutas de la limpieza de tu casa. Todo está en su lugar. La armonia se respira dentro de tu hogar. Cuando terminas de cenar, te sientas en tu sillón favorito. Agradeces por tu situación actual: trabajo, un techo, amor. Te sientes un hombre afortunado. Un hombre al que la vida le ha sonreído de oreja a oreja. En ese escenario, un pensamiento fugaz cruza por tu mente: "por cuánto tiempo". Esa idea obnubila tu conciencia. Te aterra. Se convierte en el detonante de una maquinación obsesiva. Esa idea fija, aún no lo sabes, será tu nuevo tormento. 

Es tarde, tu mujer te llama. Es hora de ir a dormir, porque al día siguiente debes ir de nuevo al trabajo. 

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