Escritos sin par
Conexiones
Casi no nos vemos. Difícilmente coincidimos. Nuestros caminos parecen dos líneas paralelas que nunca se tocan en el infinito. Sin embargo, cuando el destino se cansa de su ritmo indomable y providencialmente nos encontramos, nuestras miradas se cruzan en un juego de complicidad que solo vos y yo entendemos, el cual usualmente termina con sonrisas mutuas. Solo son momentos, instantes: de lo bueno, poco. Recargamos fuerzas para seguir con nuestros caminos. El resto del tiempo nuestra conexión continúa preguntándonos: ¿dónde andarás?
Bravao, N., De escritos sin par…
Comentarios
Publicar un comentario