Dos confesiones
Dos confesiones
Dibujo la trayectoria del mosquito con la luz del cigarro, mientras escucho Alive de Pearl Jam. No puedo sacarme esa imagen de tu cara cuando me confesaste con detalle como otras manos te habían poseído. Sentí coraje, odio, rencor. Ambos tenían que pagar su deslealtad. Confieso que cincuenta puñaladas en cada cuerpo solo apaciguaron mi ira. Lo que me dio verdadera paz fue escuchar, con tu último aliento, Amor, las palabras “lo siento”. Sentí tristeza, pero lo que se hace, se paga.
Bravao, Norah, Confesiones…
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