Piedra

Piedra


Me incomoda que la gente repita frases como: “tienes un corazón de piedra” o “eres testarudo como una piedra”. Juzgan superficialmente, sin conocer nuestro interior. Soportamos estoicamente las inclemencias del tiempo. Ya quisiera un ser humano tener una voluntad de roca: firme, inquebrantable.


El mayor elogio dirigido a una piedra lo escuché hace muchos años, de labios de un hombre barbado. Le habló a otro, de mayor edad, y le dijo: “...yo te digo que tú eres Pedro (piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16, 13-19). El Mesías, así lo llamó aquel hombre, no se equivocó. Nuestra dureza y resistencia son ideales para construir. Sin piedras, no hay cimientos. Sin cimientos, no hay civilización.


Y aunque pocos lo admitan, viviremos más que la humanidad en su conjunto. Cuando todo pase, quedará piedra sobre piedra.


Bravao, Norah. Objetos animados...


Comentarios

Entradas más populares de este blog

The Life of Alien (one approach)

La mirada

Parricidio