Absolución

Absolución 


Había dos alternativas. Lo sabíamos; pero el tiempo pasó muy rápido. Querías disfrutar esta nueva etapa: la libertad de tantas ataduras por fin había llegado. La felicidad nunca puede ser cabal: 

–Un año de vida, menos sin tratamiento inmediato– dijo el especialista. 

Vivir desenfadadamente o luchar y esperar un milagro. 

Siempre tuviste aversión al nosocomio. Querías vivir libremente y disfrutar al máximo el tiempo que te quedaba; pero me opuse, y bajo mi influencia, aceptaste el tratamiento. 

Meses de horror y sufrimiento inenarrables ¿para qué sirvieron?

Dejo una rosa y unas lágrimas sobre tu tumba. Perdón. Descansa en paz.


Bravao, N., Cartas sin destinatario…


Comentarios

Entradas más populares de este blog

The Life of Alien (one approach)

La mirada

Parricidio