En paz

En paz


Qué gran noticia. La hipoteca de la casa ha sido pagada. Apenas ayer me dieron ese jugoso aumento por el que tanto he trabajado. Tengo una esposa bellísima que me ama. Mi hijo tiene un futuro brillante y estudia en la mejor universidad del país. “Yo te bendigo, vida”, porque he sido “el arquitecto de mi propio destino”.

Suena el teléfono

—Dígame

—Señor, Enriquez, lamento dar esta terrible noticia. Su esposa y su hijo han perdido la vida en un accidente, mientras se dirigían rumbo a la capital. Podrá pasar a reconocer sus cuerpos en la morgue del Hospital General. Reciba mis condolencias.


“Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!” (Amado Nervo)


Bravao, Norah, Escritos mortecinos…



Comentarios

Entradas más populares de este blog

The Life of Alien (one approach)

La mirada

Parricidio