Bukowski

Bukowski


Alrededor de las tres de la mañana, entré en la casa de mi vecina. La casa se defendía con pisos de madera pulida y con lámparas demasiado modernas. Subí a la recámara principal. Tenía un toque muy femenino y una cama con un edredón rojo con cojines de corazón y un tenue olor a perfume frutal. Todo estaba muy ordenado, pero se percibía polvo de meses. En el centro de su cama había un libro: La máquina de follar. Lo tomé y escuché el sonido de una sirena. Salí de la casa cual ladrón en fuga y con el libro en las manos.


Norah Bravao, Cotidianidades…

Comentarios

  1. Genera una sensación de intranquilidad, como si estuviera entrando a un lugar donde no debería estar.

    ResponderBorrar
  2. Siento que nos hace imaginar el silencio de la casa y eso me resulta inquietante, casi como si estuviera vacía pero no del todo.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

The Life of Alien (one approach)

La mirada

Parricidio